Entre 18 y 35 años, todo se está construyendo: dónde vives, cómo trabajas, si puedes acceder a la atención médica, hasta dónde llegas en tus estudios. Estos son los años en los que se establece la trayectoria de una vida. También son los años en los que la discriminación sistémica golpea con más fuerza — y deja sus marcas más profundas.


¿Por qué 18–35?

Este rango de edad no es arbitrario. Corresponde a un período de múltiples transiciones simultáneas: salir del hogar familiar, ingresar al mercado laboral, acceder de manera independiente a la atención médica, construir una vida social y un futuro.

Estas transiciones requieren navegar por instituciones — servicios de vivienda, empleadores, universidades, sistemas de salud — a menudo por primera vez, y frecuentemente sin las redes o recursos que facilitan esa navegación para otros.

Para los jóvenes de orígenes inmigrantes o poblaciones minoritarias nacionales, estas transiciones ocurren en sistemas que no fueron diseñados pensando en ellos. La brecha entre lo que el sistema promete y lo que entrega nunca es más visible — ni más consecuente.


¿Quién está en el centro de la investigación de UNDETERRED?

UNDETERRED se enfoca en dos grupos distintos pero que se superponen, ambos enfrentando formas de discriminación sistémica que rara vez se reconocen como tales:

Jóvenes de orígenes inmigrantes
Ya sea que hayan llegado recientemente o hayan crecido en el país, los jóvenes de orígenes inmigrantes enfrentan barreras basadas en normas y procedimientos que asumen un tipo particular de perfil — uno que no siempre coincide con su realidad. El idioma, historial administrativo, redes sociales, referencias culturales: estos se convierten en criterios silenciosos de selección en vivienda, empleo, salud y educación.

Jóvenes de poblaciones minoritarias nacionales
La discriminación contra minorías nacionales suele ser aún menos visible, porque son personas que pueden haber formado parte de una sociedad por generaciones — pero que continúan enfrentando desigualdades que se acumulan a través de sectores y con el tiempo.


Un período decisivo — un efecto acumulativo

Lo que hace que la ventana de 18–35 años sea particularmente crítica es que las dificultades no permanecen aisladas. Se acumulan.

La dificultad para encontrar una vivienda estable crea inestabilidad que dificulta mantener un empleo. El empleo precario limita el acceso a la atención médica. Una trayectoria educativa interrumpida cierra puertas profesionales. Cada obstáculo refuerza al siguiente — y la suma es mayor que sus partes.

Por eso UNDETERRED adopta un enfoque multisectorial: porque para entender la discriminación tal como se experimenta realmente, hay que seguirla a lo largo de toda la vida de un joven.


No son estadísticas. Son personas.

Detrás de los datos hay trayectorias reales — jóvenes adultos que navegan sistemas que se suponía que funcionarían para ellos, encontrando muros inesperados, adaptándose, resistiendo, persistiendo.

La investigación de UNDETERRED se basa en escuchar estas experiencias directamente: a través de entrevistas cualitativas, encuestas y una estrecha colaboración con las organizaciones que trabajan con estos jóvenes cada día. Sus voces no son material ilustrativo. Son la base de la investigación.